Objetivo
El objetivo del Plan de
Organización es doble. Externamente, se trata de demostrar
que el equipo promotor del proyecto está capacitado para
afrontar y sacar adelante la nueva empresa. Internamente, se
trata de asignar las distintas responsabilidades a las
distintas personas que van a trabajar en la empresa.
Muchos proyectos han
fracasado por el hecho de no haber establecido claramente las
responsabilidades de cada miembro y por no haber adoptado una
organización profesional desde el primer momento. Este
aspecto de la empresa puede generar muchas tensiones entre el
equipo emprendedor. Sin embargo, es bueno discutirlo antes
sobre el papel pues siempre será mejor que discutirlo con la
empresa en marcha y con problemas apremiantes que hagan
aumentar la tensión.
Contenido
Socios y forma legal
Aquí es donde se describe
con detalle quiénes serán los socios de la empresa y que
aportaciones van a realizar. También es momento de dejar
claro qué socios van a trabajar en la empresa y cuáles serán
meros capitalistas. Cualquier otro pacto o acuerdo entre los
socios -sobretodo si no va a constar en los estatutos de la
sociedad- debe procurar discutirse en este momento.
También hay que decidir qué
forma legal se va a dar a la sociedad. Esto puede variar según
la legislación del país donde se ubique la empresa. Además
la correcta elección de la forma de la sociedad puede tener
importantes repercusiones a nivel de responsabilidad de los
socios y de cargas fiscales. Conviene pues consultar con un
experto que aconseje la mejor forma social de acuerdo con los
objetivos globales de la empresa y los objetivos personales
de los socios. Incluso en el caso de un único socio, pueden
existir distintas modalidades de constituir la empresa que
deben estudiarse.
Finalmente, es importante
pensar que es preferible que una empresa no llegue a nacer
por discrepancias de los futuros socios antes de crearla, a
que deje de funcionar por discrepancias de los socios después
de crearla.
Delimitación de las
responsabilidades
Debe quedar bien claro al
poner en marcha una empresa sobre quien recaen las distintas
responsabilidades que requiere una empresa. Esto es
independiente del número de socios pues incluso en el caso
de un único emprendedor, siguen existiendo distintas áreas
que atender con distintos objetivos que alcanzar.
Hay que detallar quién se
va a hacer responsable del marketing, de la producción, de
las finanzas etc. Hay que identificar que áreas de la
empresa no tienen una persona con las habilidades necesarias
para hacer que se desarrolle convenientemente. Se deberá
tratar de encontrar un experto externo que asesore al equipo
en esa área o incluso buscar un nuevo socio o emplear a
alguien con habilidades en ese campo.
Para realizar esta tarea es
muy útil dibujar un organigrama para poner de manifiesto las
distintas responsabilidades existentes en la empresa. Aquí
habrá que asignar un responsable a cada función (si bien se
pueden asignar varios responsables, esta parece la mejor
manera de, en el fondo, no asignar ninguno).
Personal
Hay que indicar qué
personal va a ser necesario para operar la empresa y cómo se
va a conseguir. Hay que decidir que políticas de
reclutamiento se van a seguir, de formación, de promoción,
de incentivos, etc.
Es importante conocer los
aspectos legales de la contratación de trabajadores y las
cargas sociales que esto implica. En todo momento debe
procurarse la máxima flexibilidad para ir adaptando la
empresa a su propio ritmo de crecimiento.
Asesores externos
Si se detecta la necesidad
de contar con el consejo de expertos externos, debe quedar
esto reflejado en el plan indicando la relación que estos
expertos van a tener respecto a la empresa: consultores,
miembros del consejo, etc.