Objetivo
El objetivo del Plan de
Financiación es mostrar cómo se va obtener el capital
necesario para poner en marcha el negocio, cómo se va a
sostener el funcionamiento y cómo se va a financiar el
crecimiento de éste y, finalmente, qué beneficio va a
generar la inversión realizada.
Esta es, en el fondo, la
parte fundamental que va a decidir a terceros a invertir su
dinero. Si el rendimiento esperado es interesante y se
sostiene coherentemente con los datos aportados por el resto
del plan, es muy probable que alguien este dispuesto a
aportar financiación.
La mayoría de los
documentos que se detallan a continuación están
normalizados, por lo que no debería ser un problema obtener
un modelo para desarrollar.
Contenido
Plan de Inversiones
Si la empresa va a afrontar
inicialmente una fuerte inversión del tipo que sea, conviene
detallar al máximo en qué va a consistir esta inversión (maquinaria,
instalaciones, licencias, etc.) y de dónde va a salir el
dinero. Efectivamente como la empresa todavía no está en
marcha, los fondos para estas invesiones deben salir del
bolsillo de los promotores y de posibles inversores.
Un plan de inversiones
detallado, justificado y con sentido común es una buena
garantía, no sólo de obtener financiación, sino de
garantizar el futuro de la empresa. Hay que tener en cuenta
que no todo el capital inicial aportado se puede dedicar a
las inversiones iniciales. Habrá que mantener una parte para
financiar a los clientes que tardarán en pagar y para
afrontar los pagos cotidianos hasta que el negocio empiece a
generar dinero.
Previsión de Tesorería
Para una empresa es
fundamental disponer de dinero en efectivo para funcionar.
Esto todavía lo es más para una nueva empresa que difícilmente
va a contar con crédito de proveedores y bancos. El
instrumento para gestionar el dinero de la empresa es la
Previsión de Tesorería.
En este documento hay que
describir con todo detalle y precisión los cobros y los
pagos que se van a realizar mes a mes en la empresa. Hay que
distinguir claramente los cobros de los ingresos y los pagos
de los gastos. Si compramos una mesa de oficina en Enero pero
acordamos pagarla en Marzo, en la previsión de tesorería el
pago se anotará en Marzo aunque el gasto se devengue en
Enero. Esto es muy importante, pues, contrariamente, aunque
la empresa logre realizar sus ventas en el primer mes de
actividad puede resultar que no cobre el dinero hasta meses
después; pero durante esos meses debe seguir funcionando, es
decir, gastando dinero.
La previsión de tesorería
va a ser el documento que convenza a bancos y prestamistas de
que la empresa va a poder, no sólo, hacer frente a sus pagos
mensuales, sino también al pago de intereses por el capital
prestado.
La previsión de tesorería
es el documento que el emprendedor debería colgar en la
cabecera de su cama, pues un descuido en este punto puede
llevarse por delante todo el proyecto.
Previsión de Pérdidas y
Ganancias
La cuenta de Pérdidas y
Ganancias es otro documento contable básico -y de hecho,
obligatorio- en una empresa. En ella se describen todos los
gastos que va a soportar la empresa y todos los ingresos que
va a generar. Se debe realizar una previsión mensual de
ingresos y gastos para el primer año. Para los dos o tres años
siguientes bastará con una previsión anual.
Con la relación de ingresos
y gastos es fácil calcular el beneficio esperado. Es
importante no engañarse en este punto. Una empresa -sobretodo
si empieza- no va a generar beneficios necesariamente desde
el primer año. Si se prevé que el primer ejercicio se va a
cerrar con pérdidas, esto se debe reflejar en esta previsión.
Sin embargo, hay que tener muy claro cómo se van a recuperar
esas pérdidas en los posteriores ejercicios.
Lo importante es mantener
una coherencia global en todo el proyecto y sostener las
afirmaciones que se hagan con datos lo más objetivos
posibles.
Previsión del Balance de
Situación
El Balance de Situación es
otro documento contable de uso generalizado que presenta la
situación patrimonial de la empresa. También hay que
realizar una previsión, mensual para los primeros doce meses
y anual para el resto de ejercicios.
Hay que realizar una previsión
de cómo estará compuesto el activo de la empresa: qué
parte estará inmovilizado en maquinaria, instalaciones, etc.,
qué parte estará en manos de clientes que aun no han pagado,
qué parte se retendrá en la tesorería de la empresa. También
hay que detallar como se desglosa el pasivo de la empresa,
fundamentalmente, qué grado de endeudamiento externo se va a
alcanzar y si es una deuda a corto o a largo plazo.
El Balance aporta una idea
de cómo y en que se ha invertido el dinero que ha entrado en
la empresa, bien por aportaciones de los socios e inversores,
bien por la propia generación de recursos en las operaciones
de la empresa.
Análisis del punto de
equilibrio
Se llama punto de equilibrio
al volumen de ventas necesario para cubrir todos los costes
de la empresa en un ejercicio. Para un volumen de ventas
superior se tendrán beneficios, para un volumen inferior se
cerrará con pérdidas.
Si bien el cálculo del
punto de equilibrio es complejo, entre otras cosas por la
dificultad de anticipar los costes variables que se van a
producir, hay que hacer un esfuerzo para obtener un valor lo
más correcto posible.
De hecho, independientemente
del valor exacto que puede tener el punto de equilibrio, su
análisis va a proporcionar al emprendedor un profundo
conocimiento de la estructura de costes de la empresa. Habrá
que detallar cuáles serán los costes fijos -aquellos que se
van a producir independientemente del volumen de ventas o
producción- y cuáles serán los costes variables -es decir,
relacionados directamente con las unidades producidas-. Como
norma general hay que tender a reducir los costes fijos y
substituirlos por variables; aunque como toda buena norma
general siempre se debe dudar de que sea de aplicación en
nuestro caso particular.
Política de aplicación
de beneficios
Finalmente, también
conviene dejar claro frente a socios y inversores como se va
a remunerar al capital invertido en la empresa. Cualquier
inversor verá con buenos ojos una estrategia de reinversión
de los beneficios generados, aunque no lo verá así
indefinidamente: si invirtió dinero es para obtener un
beneficio, más a medio plazo que a largo.
Conviene prever qué hacer
con los beneficios que se van a obtener, y desde luego, qué
se va a hacer en el caso de que las pérdidas superen las
previsiones.